lunes, 31 de marzo de 2008

sábado, 29 de marzo de 2008

Operación Despacho

No reflexiono últimamente sobre nada, mis entradas son cada vez más aburridas, hasta yo me canso de mi blog. ¿Debería dejarlo? Bueno, no creo, pero es que tampoco le veo mucho sentido a mantener algo donde escribes de higos a brevas...no llevo una vida lo sificientemente interesante como para hacer un diario de esto, y tampoco tengo importantes reflexiones que plasmar aquí. Y me sigue gustando escribir lo mismo que antes, sólo que no tengo ninguna inspiración. Será que es cuestión de costumbre, y cuando actualizaba entradas a diario se me ocurrían más cosas que decir, e incluso me apetecía mucho hacerlo. Ahora, en cambio, rebusco qué contar, obligada casi casi moralmente por mí misma a escribir algo nuevo.

Puedo contar que actualmente estoy haciendo pruebas de selección para despachos. Sin haber abandonado 100% la idea de la oposición, sí que no quiero dejar de lado la opción de trabajar como abogado (no me gusta la palabra abogada, fíjate qué tontería). Por ahora he hecho tres, y he pasado la primera fase de una. Estas pruebas consisten en tres fases:
- La primera: prueba de conocimientos de Derecho (que suele ser un test y/o caso práctico) y ya lo que buenamente se le ocurra a los señores del despacho: dinámica de grupo, tests psicoténicos, prueba de inglés, prueba de francés (ejem), redacción, comentario de texto...

- La segunda: si pasas la anterior, tienes una entrevista con alguien del departamento de recursos humanos y a continuación con uno ó dos abogados del despacho. Si son dos, suelen representar el papel del poli bueno y el poli malo. Esto es muy variable. Dicen que te suelen preguntar de todo, desde preguntas de Derecho, directa o indirectamente de conocimientos (¿Cuál crees que es el mejor manual de Derecho Mercantil y por qué?), o también preguntas absurdas: "¿cuántas alfombras crees que hay en España?", por ejemplo. Han preguntado cuestiones pa'matarlos: ¿Cuáles son las teorías del dolo, quiénes son sus autores y con cuál de ellas te quedas? (si yo seleccionase y encontrase a alguien que se acordara de eso, sinceramente, no lo metería!!), y también preguntas sobre tu vida: ¿Cómo te ves en diez años? En estos casos tienes que contestar que facturando 16 horas diarias para ellos, sin vida, sin amigos, feliz con tu trabajo, en la ciudad que fuese porque te da igual porque tu vida es el despacho. "¿Tienes pareja?" ¡¡No!! ¡Ni quiero tenerla!, "¿Quieres tener hijos?" ¿Hijos? ¡Jamás! Yo no como, no duermo... soy carne de despacho!

-La tercera: si has pasado con éxito la anterior fase, ya quedaréis poquitos vivos. Ahora te llevan con un socio del despacho, es decir, con uno de los abogados que trabajan ahí, y que son además uno de los dueños del despacho. Si finalmente entras, será tu gran jefe, porque te entrevistas con el socio correspondiente al departamento en el que trabajarás. Éstos suelen ser seres masculinos, de cuarentaymuchos. Aquí la variabilidad del tipo de entrevista es total. Los hay que van de coleguis, de perversos, que te hacen sólo preguntas técnicas... en fin. Esto ya viene siendo algo así como "Don socio, le hemos seleccionado a 4 niñatillos. Elija al que más le guste". Y claro, ya cada uno lleva un criterio para escoger.

D. Antonio Garrigues Walkers se lamentaba en una entrevista en ABC que "los jóvenes hoy piden librar los viernes por la tarde", y según el entrevistador, comentaba este hecho con bastante retintín. Qué barbaridad, cómo se nos ocurre querer tener vida más allá... aish...

Hay mucha leyenda urbana sobre cosas que pasan en las pruebas, preguntas horribles, casos de socios que se comieron a aspirantes a abogado junior... pero básicamente, esto que he escrito es el factor común de los procesos. Por ahora yo he pasado la primera fase de uno de ellos. A ver qué sigue pasando, si entro en la academia o no.

lunes, 24 de marzo de 2008

Es mejor... no pensar


¿Y si hoy no? Hoy no me apetece cantar. Bueno, ni cantar ni nada. Ahora tengo que salir a la calle, hace sol, seguramente un poco de frío, podré pasear, ponerme el mp3, con lo que me gusta caminar con la música a todas partes. Pero hoy sólo tengo ganas de no pensar en nada, de no actuar. No ganas de hundir la cabeza, sino de no hacer nada. Así de simple. Ni de hacer la maleta, ni de irme. Pero tampoco de quedarme. Estoy asustada, tensa. No hacer nada... qué raro suena! ¿Por qué está tan mal visto? Y en cambio hay monasterios preparados para la gente que se estresa y desean ahcer vida contemplativa en sus vacaciones. ¿Por qué es tan difícil ralentizar? ¿Es que la gente no puede hacer eso en su casa? Me imagino la cara de mi madre -y sus posteriores gritos- si me ve sentada en el sofá mirando al infinito "¿qué haces?" "nada". Hay que ser productivo en la vida pero... a veces se usan las vacaciones para seguir con el mismo ritmo o incluso más. Quién no ha vuelto de unas vacaciones reventado tras un viaje de no parar, visitando museos, o haciendo excursiones, leyendo guías, levantándose temprano... y en el avión/Tren/coche pensando "qué ganas de llagar a casa y descansar". ¿Descansar? ¡Pero si vienes de eso! No es mi caso esta vez, he dormido, me he relajado... Pero la idea de parar y no hacer nada es algo que siempre me ronda la cabeza, a mí que soy marinervios.


Sé que no estoy sola y por momentos me sieto como si así fuera. Intentaré quitarme el polvo de encima, ahora me visto, recojo un poco y a la calle. Seguramente el airecito en la cara me sentará bien, el sol, la gente alrededor. Me pasa siempre que me voy, que me pongo triste, debería conocer ya este sentimiento, pero sin embargo aún no lo domino.


He escrito que no me apetece pensar y en realidad así es. Por tanto, voy a hacerme caso. No creo que pensar mucho me haga ningún bien ahora, lo mejor es dejarlo fluir, ya mañana se verá lo que sucede. Y al otro, y al otro. Ahora nada depende de mí, así que para qué malgastar energías. Son sólo entrevistas. Por lo pronto voy a bajar al cuarto, los vaqueros y pa' la calle. Y ya está. Luego volver, maleta, tren, taxi y dormir. Y un día que se pasa. No hay que magnificar! Que no cunda el pánico.


¿¿Que no cunda?? La señora de la limpieza está metida en mi cuarto con la aspiradora!!!! AAAhhhhh!!!!! Aborto de la misión! Ya seguiré escribiendo en otro momento.

Cantarle al color blanco

Tengo ganas de cantar.

Qué sensación más rara! Nunca la había tenido antes. Tengo ganas de cantar alto y fuerte, durante un buen rato. De cantar canciones de todo tipo, y sacar así muchas sensaciones diferentes según la canción. Es una buena vía de escape, no sólo para transmitir emociones a los demás, sino para transmitírselas a uno mismo. Y como hay canciones sobre todo hay para cualquier estado de ánimo, como decía el anuncio. Y tengo muchos estados de ánimo al mismo tiempo en este momento. Sí, definitivamente tengo ganas de cantar.

Tengo en la cabeza la canción de "Rebelde en Libertad" de Natalia. La he oído esta mañana en un videoclip, es pegadiza, supongo que la descargaré. Me gusta la melodía, pero sólo la he oído una vez. Puede que no sea demasiado profunda, pero en parte es como estoy ahora. Tengo sensaciones contenidas, sé que entremezclados hay sentimientos más hondos, otros superficiales, tengo alegría, tengo nerviosismo, incertidumbre, ganas de ir, pero también ganas de quedarme... y tengo pena y melancolía, a la vez que satisfacción, añoranza, dudas, pereza, inquietud, excitación... Todos los días diferentes que se pueden tener, en uno solo. Es como un tejido con hilos de muchos colores que al mezclarse, crean formas y tonalidades diferentes que se ven a simple vista y crean un "algo más".

Qué raro es el abismo. Que la moneda esté en el aire. Y más raro aún es no saber si se quiere que caiga de un lado o de otro. También es raro irme y alegrarme por estar agusto pero tener al tiempo mucha pena por despedirme. Parece que hay que elegir entre las emociones, pero yo hoy las quiero todas. Y es que yo lo quiero todo... pero no sé si eso puede ser.

La Semana Santa, variada. Hasta me he puesto un poco morena. Ha hecho sol, ha granizado, ha llovido, ha hecho viento. El tiempo está como yo, que no puede decidirse por un único estdo en el mismo día. He visto tronos, ido al cine, leido un capitulo de libro de Filosofía, paseado, ido de cervezas, salido a comer, a cenar, me han vendado, me he curado, he tomado el sol (en la piscina!!con bikini!), ido de compras (frustradas!! No hay un -jodido- traje azul marino en ninguna parte??) y ¡¡me ha picado una abeja!!. Me faltan también cosas por hacer, y se me ocurren bastantes (una sobre todo, ejem), pero mejor ver el vaso medio lleno, que para diez días ya está bien. Aunque ahora me lo parezca, el mundo no acaba con las vacaciones.

Por ahora me despido del mar hasta nuevo aviso, previsiblemente mayo. ¿Seguirá igual de azul como lo estaba hoy? :P Seguramente sí... y me despido de tantas cosas cada vez que cojo el tren.... cuando pase esta fase y dentro de unos años coja el tren por otros motivos, me vendrán a la cabeza miles de momentos, de sensaciones, de días concretos, recuerdos de estar de vacaciones, de idas y de vueltas, de la estación cuando llego y mi padre esperando, de llegar a Atocha y tirar de mi bulto entre terceros y abrazos ajenos, de taxis sola con mi maleta de vuelta al piso, de deshacerla al llegar y ya no estar triste porque vuelvo a la rutina y a la tranquilidad, de prisas cuando me llevan mis padres porque siempre llego tarde, maletas pesadísimas, libros que vuelven tan cerrados como fueron (en vacaiones nunca hago anda, pero los paseo para que vean mundo). Y muchas más cosas. La verdad es que las vías del Talgo (ahora del Ave), pueden contar mucho de mí. Y de estos años tan intensos.

Mañana de nuevo, mañana otro adiós, otra vez el proceso. En parte me entristece, en parte me tranquiliza. Cantaré en sueños, cuando me acueste, pensaré en lo que pienso siempre y cuando me levante será un día más. No hay que darle más vueltas... a nada.

jueves, 20 de marzo de 2008

En busca de nada, a encontrarlo todo


Tenía que hacerlo. Tenía que dedicar una entrada a ese viaje, a ese sueño hecho realidad. No quiero escribir obviedades pero quiero cargar las tintas de admiración por el coraje, el ánimo, el esfuerzo y la alegría puestos en un objetivo claro y contundente: recorrer el mundo.

Tengo que admitir que la primera vez no me lo creí. Que la primera vez que me contó lo que pretendían pensé que a la hora de la verdad no lo haría, porque sonaba a objetivo muy a largo plazo, a excusa en la que entetener la cabeza, a respuesta rápida. Mi sorpresa aumentó cuando conforme pasaba el tiempo, ese objetivo se iba perfilando más y más, hasta que me hice a la idea (yo y supongo, todos los que le rodeaban). No me quedaba más que animarle.

Permite tener ilusión sobre que aún hoy hay gente con coraje, personas capaces de desmarcarse de las tendencias y la vorágine y tener sueños diferentes. Que hay personas independientes, distintas, con ideas propias y con la voluntad suficiente para ponerlas en práctica. Ideas no lucrativas, deseos de aprender, de vivir de otra manera... Toda elección conlleva un precio, y aún es pronto para calibrar si ese precio ha sido demasiado alto, de modo que lo mejor es no detenerse en ello. Que se limite a disfrutar, a "vivir" con mayúsculas.

Dicen que hay un gran porcentaje de la capacidad de nuestro cerebro que no utilizamos, y que si la aprovechásemos, seríamos capaces de hacer cosas inimaginables. Pues eso a mi manera de ver, es lo que él está haciendo con la vida: exprimirle un lado desconocido, un aspecto que pocos se atreven a explorar. Algunos lo califican de loco, otros de inconsciente, o de inmaduro. Los hay que incluso se atreven a afirmar que huye de la realidad... pero yo creo que no hace sino lanzarse a ella de bruces, a encontrársela de frente, sin más armadura que una mochila, y una cámara de fotos por munición. Desde este pequeño altavoz que me concedo, quiero dejar patente mi admiración y mi orgullo, desearle mucha suerte, unos ojos bien abiertos, y sobre todo, unos oídos muy despiertos para escuchar todo lo que el Mundo le tiene que contar.

Ave, Charlie.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Leyendo...

Fragmentos de "Villa Diamante"

- Lo que te está sucediendo es lo que todos soñamos, Elisa-continuaba, Joan-. Que aparezca alguien en el momento más inesperado y tú misma lo veas venir y sientas que el cuerpo te pide: quédate, no te muevas, no preguntes, no quieras saber nada más que esto te está pasando.

Avanzaron por un improvisado muelle de maderas blancas, los músicos siguiéndolos con el calipso diciendo en sus canciones que el amor era una oportunidad, un tiempo suspendido entre el agua y las estrellas.

- No quiero construir un sueño. No quiero perderlo.
[...] Ella prefirió no responder. De hacerlo, le daría la razón a las palabras que acababa de pronunciar: todo sueño se destroza al realizarse.

martes, 11 de marzo de 2008

(Des)propósitos


Hoy es 11 de marzo. Aún no he salido a la calle. Probablemente el periódico recogerá que hoy hace 4 años de la mayor matanza terrorista en España.

Yo no quiero hacer ningún tipo de ridículo intento de reclamación sobre aquellos acontecimientos, en la memoria de todos quedan y sé que tanto las víctimas como los heridos que aún hoy sufren las consecuencias y sus familias son frecuentemente recordados. Porque no sé si es peor el que fallece o el que queda en coma, el que en un momento está y al siguiente no está y no sufre, o el que queda vegetal.

El juez Garzón, hace algunos meses en el marco de unos cursos de verano, en una conferencia apuntó que un el terrorismo como el islamista, cuyo objetivo es ciertamente irrealizable, ni siquiera a largo plazo –la desaparición de la cultura occidental- no tiene razón de ser y se (auto)destruirá. Pero esta misma afirmación dio lugar a numerosas críticas: ¿significa eso que un terrorismo como el de ETA, cuyo objetivo sí es realizable, está destinado al éxito de su misión? ¿o que jamás será destruido? Se le plantearon estas preguntas y lo negó tajantemente: “No, no he querido decir eso”. Pero no aclaró si el propósito de la escisión de España y la constitución de una república abertzale podían ser tomados como objetivos realizables a través de la violencia.

No me pronuncio sobre esto, únicamente recojo este recuerdo que me ha venido a propósito del triste aniversario de hoy.

domingo, 9 de marzo de 2008

Tarde de domingo (electoral, para más inri)

Pues aquí estoy, un 9 de marzo (sí, ya voté, que paliza de precampaña, campaña y paté de campaña), con la pierna tiesa, sin poder andar ni ná de ná. Todo ello hace que un estupendo y ocioso domingo de marzo esté encerradita en casa. ¿Qué debería hacer?

Mi puzzle de 1000 piezas está en casa. Sólo que además de estar a 500 km, le cogí manía porque cuando ya tenía unas 200 colocadas, lo tuve que deshacer (temas logísticos que podrían concretarse en “la mesa del salón de la abuela no es un buen sitio”).

Puedo leer. De hecho, estoy leyendo dos libros, “Villa Diamante” para el metro, muy entretenido, y “La Soledad del Juzgador”, muy interesante, sobre mi segundo amor después de Ángel Martín (relax, Ángel, yo no te cambio!) para antes de dormir. Pero qué quieres, yo soy muy de costumbres, y las siete de la tarde sin ir en el metro ni estar acostada pues como que no me apetece leer.

Que curiosee en Internet. Ya he leído todos los blogs habituales, sus comentarios, los blogs de los de los comentarios (los que los tienen), que el Chiki Chiki va a Eurovisión y que a las 18:00 de hoy la participación es 2 puntos inferior a la de 2004. Me he visto las fotos del Tuenti (comunidad web para curiosear y que te curioseen), las de mis amigos y las de los amigos de mis amigos, que también son mis amigos como decía la canción. Estoy de Internet hasta los mismos.

Que vea la tele. Verá usted. Resulta que mi casa está invadida, además de por las tres habitantes oficiales, por: una francesa, amiga de una habitante oficial; el novio de una de las habitantes oficiales (el habitante extraoficial) y dos rumanas, también amigas de la misma amiga de la francesa. Estas dos ocupan el salón como dormitorio. Como consecuencia de todo ello mi casa parece uno de esos apartamentos de camas calientes de los ecuatorianos. El salón parece un campo de minas (llámeme exagerada… si usted lo ve, lo exagerará más) y además está permanentemente ocupado. Y como que está complicado ir a ver los resultados de los sondeos. Y encima con mi pata chula. Añado que el sofá de mi casa se ha convertido en cama de las rumanas. En fin, que para ver los sondeos en una silla, mejor los leo desde… Internet. Puaj. En el escaso rato que he estado en el salón me ha dado tiempo a ver un trozo de “Tienes talento” ¿Por qué hay tantos programas iguales ahora? ¿Será el fin de Gran Hermano? No, eso nunca. Algo habría que hacer con la cantidad de frikis que hay entretenidos en este país yendo a los casting de GH. Sólo podría ocurrir que a todos ahora se les ocurra que “sí que valen”, que “tienen talento” o que van a buscar la “fama” de otra manera. De hecho, creo que a algunos de ellos ya se les ha ocurrido. Pero eso es harina de otro costal.
En fin. El caso es que he visto eso un ratito, hasta que a “Rumana1” se le ha ocurrido lavarse el pelo, así que he considerado oportuno levantar el campo, no quiero que piense que quiero estar en su dormitorio cuando termine. Mientras, “Rumana2” le comenta a mi compañera de piso que no le van a acompañar de cañas esta noche con su amigo francés (Jesús, cuánta internacionalidad). Mierda, mierda. Y yo que creí tener un ratito de descanso on the sofa para entonces. Mi gozo en un pozo, o my pleasure in a hole, como tradujo alguien libremente. Definitivamente, los sondeos por el Internete.

Me han dicho que escriba en el periodicario, que lo tengo abandonado. Pobre animalillo infeliz (el periodicario). Y como no se me ocurre nada, ni tengo nada que pensar, pues cuento mi tarde, así en plan crónica social. ¿Que no es interesante? Ya. No lo es ni para mí, así que supongo que para otra persona será lo más parecido a una tortura de la Rusia comunista. ¿Que has llegado hasta el final? Jué!! Estás más aburrido que yo!!!

PD: En honor a alguien, terminaré diciendo que todo es relativo, que el que se aburre es porque quiere.