
Para colmo, la dueña del blog, a los cinco minutos de escribirle mi comentario en el blog, escribía en su twitter que "hay comentarios que emocionan y que alegran el día". Ahora me sigue en esa plataforma (no dejé mi dirección de blog cuando comenté en el suyo) y se me hace extrañísimo haber creado un vínculo con ella. Ha leído mi comentario, ha leído mi nombre, ha visto mi fotografía y ha decidido seguir lo que yo publique. A pesar de que esto hoy en día es tremendamente cotidiano, yo le sigo encontrando su magia.
A pesar de que recibe muchísimos twits, comentarios y mails, lo de que hay comentarios que emocionan y alegran el día sé que era por el que yo le había puesto, y me sentí enormemente orgullosa y contenta por haber alegrado a alguien. No sé. Esta vida virtual a veces es terriblemente vacía, pero en ocasiones como la de hoy provoca sentimientos buenos en muchas personas y en muchas direcciones que además, gracias por la facilidad de difusión que tiene este medio, se expanden a modo "efecto mariposa". Me encantan estas oleadas positivas!
1 comentario:
Me siento muy identificada en todo lo que escribes, yo desde que tengo mi blog he descubierto como una faceta de las personas de dar a alguien desconocido algo sin recibir nada a cambio, consejos, ánimos...
No se en lo que necesitas suerte, pero yo también te la deseo!! Veo que me enlazas, tu también eres opositora? yo hace tiempo q sigo tu blog, aunque ahora no recuerdo como llegué hasta él. Un saludo y lo dicho, suerte ;)!
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