martes, 26 de enero de 2010
Tarde desaprovechada
sábado, 23 de enero de 2010
Vuelta a las buenas costumbres
Se ha apuntado a la academia un chico del que era vecina en mi antigua urbanización, y parte de mi pandilla en mi última época allí. Me ha dado mucha alegría, y ya estamos planeando juntarnos de nuevo unos cuantos de entonces el fin de semana próximo. Qué curioso! Las vueltas que da la vida, las cosas tan distintas que hemos hecho los dos en los casi diez años que llevábamos sin vernos, viviendo en sitios diferentes, cada uno por un lado... y hemos terminado preparando las mismas oposiciones en la misma academia!
Hoy es mi día de descanso, aunque es un poco fastidio porque ha vuelto el mal tiempo y además mi novio tiene que trabajar mañana y tarde todo el fin de semana, así que ni siquiera sé si nos veremos en algún momento. Lo más probable es que no, y como mis amigas ya tienen planificado al minuto el fin de semana desde el lunes pasado, ya estoy hecha a la idea de que hoy no saldré de casa. Eso sí, para rentabilizarlo al máximo he decidido comenzar hoy con la rutina que pretendo seguir: hacer bici estática y vibromax a diario. Por el momento, experiencia a olvidar. Hace una hora que acabé de los 15 minutos de una, y 10 minutos del otro, y YA siento las agujetas. Tengo menos forma física que una babosa. Eso sí, mientras lo hacía, me he puesto "Vuélveme loca" y una tal Jenny de MYHYV me ha dado el consejo de mi vida: que no me opere las tetas antes de los 18 años porque me pueden crecer más, y que cuando vaya a los rayos uva no me meta en el modo horno.
Menos mal que he estado avispada y lo he pillado, que si no...
domingo, 17 de enero de 2010
Sorteos de blogs
Sortean un vestido genial!
Me he apuntado ya a varios, y por supuesto que no me ha tocado nada, ya que yo no gano ni a las chapas, pero como soñar es gratis y si no lo intento desde luego que no ganaré nada...
¡A ver si hay suerte!
sábado, 16 de enero de 2010
Lo mío es el orden desordenado
viernes, 8 de enero de 2010
Y tú, ¿comentas?
No recuerdo cuándo tuve conocimiento por primera vez de lo que era un blog, y el primero de mi cosecha lo abrí... (tengo que hacer memoria) en enero de 2006. Tras unos meses de escasas entradas, menos comentarios aún, y un soberano aburrimiento porque no conseguía entender el método de editar las entradas, decidí abandonarlo y abrir otro (éste) en blogger. El motivo era el mismo por el que continúo escribiendo: me gusta escribir, y desde los ocho años he tenido diario, más o menos activo según las épocas. Me parece más seguro tenerlo en Internet que en papel, aunque paradójicamente Internet sea lo más abierto al mundo que hay, pero es como lanzar un mensaje en una botella al mar: para que lo encuentre alguien que me conoce y además me reconozca... De cualquier forma ya no escribo tanto sobre mi día a día, sino más bien reflexiones, porque poner las cosas por escrito me ayuda a ordenar mis propios pensamientos, y porque me gusta recordar situaciones, temores, alegrías o sentimientos pasado un tiempo.
Llevo ya más de dos años y medio con este "Periodicario". No tengo contador de visitas, porque no escribo para que me lean. Alguna vez lo he tenido, movida por la curiosidad, la verdad, y para mi sorpresa, las visitas son muchísimas más de las que yo creía. Parece que, o bien mis lectores son tímidos y no se animan a comentar, o bien es gente que llega hasta aquí por error y rápidamente se marchan... porque creo que en cuestión de unas tres semanas alcancé las dos mil visitas y, sin embargo, apenas tuve uno o dos comentarios. Éstos siguen brillando por su ausencia, y quienquiera que se detenga a leer esta página pensará que me dedico a predicar en el desierto. Pero ni es así porque, por un lado, sé que hay muchos en la sombra, y por otro lado, mi afán no es el de contar a nadie mis cosas, sino el que explico en el párrafo anterior.
Todo esto lo digo por un artículo que leí ayer, que dice que entre la multitud de blogs que pueblan Internet se produce un fenómeno de selección natural, y que sólo aquellos que verdaderamente lleguen a la gente y gusten se mantendrán, retirándose por aburrimiento los "bloggueros" que no consigan atraer a los lectores, y el autor del consabido artículo mide el gusto o la aversión del público a través del número de comentarios de los lectores, al igual que las revistas y periódicos lo miden por ejemplares vendidos. Esto no es rigurosamente cierto, ya que no todo el que lee comenta, aunque sí es verdad que el "feedback" que dan los comentarios anima a cualquier autor de blog, y da la sensación esa que he dicho de no estar predicando en el desierto. Pero claro, eso es aplicable solamente a aquellos que escriben para proyectar sus ideas, lo que no es mi caso.
Me encanta tener mi blog, poner mis chorradas, actualizarlo, dedicarle unos minutos al día, responder a los poquitos comentarios y releer las cosas que escribí hace tiempo, porque es una pequeña historia de mi vida, y para que sea mi vida no es imprescindible que los demás la contemplen y me cuenten qué les parece. Aquí cuento mi época de piso compartido, mi final de carrera, alegrías y fracasos amorosos, mi Erasmus, mi época como abogado en un despacho grande, la decepción que le siguió, mi decisión de opositar, mis primeros pasos como opositora... eso me basta, y por ello le tengo mucho cariño. No me gusta que todo se resuma en comentarios o visitas. Y si llega hasta aquí alguien que también tiene blog o está pensando abrir uno, no te desanimes y mantenlo: si te gusta escribir eso es más que suficiente, el blog es un fin por sí mismo, escribir es un hobbie muy sano que no tiene como condición necesaria la exhibición pública.
Por mi parte, sigo muchos blogs, pero comento muy de vez en cuando, muchas veces me da pereza, otras voy con prisas, y otras veces siento que tampoco interesa lo que yo tenga que decir al respecto. Al final sólo lo hago cuando de verdad creo, modestamente, que puedo aportar algo, o cuando, por algún motivo, le tengo un especial cariño al autor del blog. La verdad es que me da una vergüenza enorme ponerme a opinar. Sin embargo, me siento muy contenta cuando veo cualquier saludo tras una entrada del Periodicario, y me sorprende enormemente, ya que no logro comprender que despierte interés lo que escribo. Aún así, continúo con este cuaderno de notas, como yo lo considero, porque es de las pocas cosas que me dan sensación de continuidad cuando todo cambia.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Mi primera nochevieja
Me puse un precioso vestido de raso, de Caramelo, de escote asimétrico, que hoy en día estaría totalmente de moda. Era largo (mi primer vestido largo!), y tan bonito que es la prenda de fiesta que más he reutilizado, para todo tipo de momentos. Se parecía un poco a éste, pero de color negro:
Tenía a mi familia entera concienciada con la causa: que si mi tía tenía un bolso que me iba genial, que si los zapatos en la tienda de mi tío, que si mi madre me acompañaba a por el maquillaje... al final yo quedé contentísima, sin embargo a día de hoy veo las fotos de entonces y... ¡Dios mío, qué fantoche! Menos mal que ya me conozco un poco mejor y sé lo que me va bien. La base de maquillaje (que actualmente no uso jamás de los jamases) era demasiado clara, y como por entonces llevaba el pelo de mi color natural moreno oscurísimo, el resultado era un aspecto a lo Morticia Adams, aderezado con unos labios rojizos que.. bueno, horror de los horrores. El escote del vestido, asimétrico, ya era bastante adorno por sí solo, pero yo decidí ponerme una gargantilla anudada al cuello con una rosa dorada de brilli-brilli espantosa, y las sandalias también eran doradas (los zapatos, junto con el vestido, el único acierto). Me puse el colorete demasiado fuerte, y me recogí el pelo en un moño casero, normal y corriente, a media altura, con la raya enmedio soso perdido, vamos, de maruja total. Pero iba yo más feliz que una perdiz, y me lo pasé estupendamente. Ni el garrafón, ni los baños sucios, ni el dolor de pies, ni el frío consiguieron aguarme lo pletórica que estaba.
Posteriormente he pasado por todo tipo de planes: desde fiestas más pequeñas, a estar en familia jugando a las cartas, a no hacer nada, recoger la mesa y a la cama. Hoy los planes son, una vez más, diferentes, más tranquilos, eso sí, y estoy segura de que esta noche será estupenda... sin embargo, estoy segura de que nunca, nunca se me olvidará aquella nochevieja de barra libre con mi vestido negro largo.
viernes, 25 de diciembre de 2009
Navidades pasadas por agua
Y en casa no ayudan, no ayudan! Que si debería haberme dado vacaciones, que si no son días para estudiar... lo hacen con buena intención, pero así no vamos a ninguna parte! Al menos no sufro por salir y hacer cosas, ni siquiera me dan ganas de ir de compras, con el tiempo éste de chaparrón constante... es que ésta es una lluvia fuerte, agresiva, desagradable, mezclada con viento, racheada. Un incordio, vamos. Pero como continúe después del fin de semana la tendré que ignorar si quiero hacer regalos este año, que no tengo comprado ni un pin.
Mañana a Granada! A pasar frío y a mojarse, que ya he mirado en el tiempo que no hay tregua, que nos mojaremos y que la temperatura estará entre 1 y 10 grados. Podría ser peor! Lo bueno es que el plan pinta muy bien. Sería mejor un tapeíto en seco por calle Navas, pero peor es estarme en casa, con el encierro que llevo! Que empiezo mis 4 días de vacaciones oficiales!
Hoy haré lo de siempre, intentaré aprovechar y avanzar todo lo que pueda. Constitucional son muchos temas, los dimos hace ya bastante, y son muy densos, así que hay que afianzarlos... pero son aburriiiiidos como ellos solos! En fin, es lo que toca, y peor me sentiré si al volver en enero me doy cuenta de que he desperdiciado el tiempo. Así que al lío.