miércoles, 12 de marzo de 2008

Leyendo...

Fragmentos de "Villa Diamante"

- Lo que te está sucediendo es lo que todos soñamos, Elisa-continuaba, Joan-. Que aparezca alguien en el momento más inesperado y tú misma lo veas venir y sientas que el cuerpo te pide: quédate, no te muevas, no preguntes, no quieras saber nada más que esto te está pasando.

Avanzaron por un improvisado muelle de maderas blancas, los músicos siguiéndolos con el calipso diciendo en sus canciones que el amor era una oportunidad, un tiempo suspendido entre el agua y las estrellas.

- No quiero construir un sueño. No quiero perderlo.
[...] Ella prefirió no responder. De hacerlo, le daría la razón a las palabras que acababa de pronunciar: todo sueño se destroza al realizarse.

martes, 11 de marzo de 2008

(Des)propósitos


Hoy es 11 de marzo. Aún no he salido a la calle. Probablemente el periódico recogerá que hoy hace 4 años de la mayor matanza terrorista en España.

Yo no quiero hacer ningún tipo de ridículo intento de reclamación sobre aquellos acontecimientos, en la memoria de todos quedan y sé que tanto las víctimas como los heridos que aún hoy sufren las consecuencias y sus familias son frecuentemente recordados. Porque no sé si es peor el que fallece o el que queda en coma, el que en un momento está y al siguiente no está y no sufre, o el que queda vegetal.

El juez Garzón, hace algunos meses en el marco de unos cursos de verano, en una conferencia apuntó que un el terrorismo como el islamista, cuyo objetivo es ciertamente irrealizable, ni siquiera a largo plazo –la desaparición de la cultura occidental- no tiene razón de ser y se (auto)destruirá. Pero esta misma afirmación dio lugar a numerosas críticas: ¿significa eso que un terrorismo como el de ETA, cuyo objetivo sí es realizable, está destinado al éxito de su misión? ¿o que jamás será destruido? Se le plantearon estas preguntas y lo negó tajantemente: “No, no he querido decir eso”. Pero no aclaró si el propósito de la escisión de España y la constitución de una república abertzale podían ser tomados como objetivos realizables a través de la violencia.

No me pronuncio sobre esto, únicamente recojo este recuerdo que me ha venido a propósito del triste aniversario de hoy.

domingo, 9 de marzo de 2008

Tarde de domingo (electoral, para más inri)

Pues aquí estoy, un 9 de marzo (sí, ya voté, que paliza de precampaña, campaña y paté de campaña), con la pierna tiesa, sin poder andar ni ná de ná. Todo ello hace que un estupendo y ocioso domingo de marzo esté encerradita en casa. ¿Qué debería hacer?

Mi puzzle de 1000 piezas está en casa. Sólo que además de estar a 500 km, le cogí manía porque cuando ya tenía unas 200 colocadas, lo tuve que deshacer (temas logísticos que podrían concretarse en “la mesa del salón de la abuela no es un buen sitio”).

Puedo leer. De hecho, estoy leyendo dos libros, “Villa Diamante” para el metro, muy entretenido, y “La Soledad del Juzgador”, muy interesante, sobre mi segundo amor después de Ángel Martín (relax, Ángel, yo no te cambio!) para antes de dormir. Pero qué quieres, yo soy muy de costumbres, y las siete de la tarde sin ir en el metro ni estar acostada pues como que no me apetece leer.

Que curiosee en Internet. Ya he leído todos los blogs habituales, sus comentarios, los blogs de los de los comentarios (los que los tienen), que el Chiki Chiki va a Eurovisión y que a las 18:00 de hoy la participación es 2 puntos inferior a la de 2004. Me he visto las fotos del Tuenti (comunidad web para curiosear y que te curioseen), las de mis amigos y las de los amigos de mis amigos, que también son mis amigos como decía la canción. Estoy de Internet hasta los mismos.

Que vea la tele. Verá usted. Resulta que mi casa está invadida, además de por las tres habitantes oficiales, por: una francesa, amiga de una habitante oficial; el novio de una de las habitantes oficiales (el habitante extraoficial) y dos rumanas, también amigas de la misma amiga de la francesa. Estas dos ocupan el salón como dormitorio. Como consecuencia de todo ello mi casa parece uno de esos apartamentos de camas calientes de los ecuatorianos. El salón parece un campo de minas (llámeme exagerada… si usted lo ve, lo exagerará más) y además está permanentemente ocupado. Y como que está complicado ir a ver los resultados de los sondeos. Y encima con mi pata chula. Añado que el sofá de mi casa se ha convertido en cama de las rumanas. En fin, que para ver los sondeos en una silla, mejor los leo desde… Internet. Puaj. En el escaso rato que he estado en el salón me ha dado tiempo a ver un trozo de “Tienes talento” ¿Por qué hay tantos programas iguales ahora? ¿Será el fin de Gran Hermano? No, eso nunca. Algo habría que hacer con la cantidad de frikis que hay entretenidos en este país yendo a los casting de GH. Sólo podría ocurrir que a todos ahora se les ocurra que “sí que valen”, que “tienen talento” o que van a buscar la “fama” de otra manera. De hecho, creo que a algunos de ellos ya se les ha ocurrido. Pero eso es harina de otro costal.
En fin. El caso es que he visto eso un ratito, hasta que a “Rumana1” se le ha ocurrido lavarse el pelo, así que he considerado oportuno levantar el campo, no quiero que piense que quiero estar en su dormitorio cuando termine. Mientras, “Rumana2” le comenta a mi compañera de piso que no le van a acompañar de cañas esta noche con su amigo francés (Jesús, cuánta internacionalidad). Mierda, mierda. Y yo que creí tener un ratito de descanso on the sofa para entonces. Mi gozo en un pozo, o my pleasure in a hole, como tradujo alguien libremente. Definitivamente, los sondeos por el Internete.

Me han dicho que escriba en el periodicario, que lo tengo abandonado. Pobre animalillo infeliz (el periodicario). Y como no se me ocurre nada, ni tengo nada que pensar, pues cuento mi tarde, así en plan crónica social. ¿Que no es interesante? Ya. No lo es ni para mí, así que supongo que para otra persona será lo más parecido a una tortura de la Rusia comunista. ¿Que has llegado hasta el final? Jué!! Estás más aburrido que yo!!!

PD: En honor a alguien, terminaré diciendo que todo es relativo, que el que se aburre es porque quiere.

sábado, 16 de febrero de 2008

Atados y Atraídos


¿En qué momento nos atamos a una persona? ¿Cuál es el hecho determinante que produce qe nos sintamos ligados indefectiblemente a alguien? ¿Hay una línea clara que lo marca o, por el contrario, se trata de un proceso de evolución en el que no hay momentos diferenciados?


Desde luego, creo que es un proceso el de sentirse atado a una persona, pero igualmente opino que hay un momento en el que te das cuenta de que te resulta muy difícil prescindir de alguien, o mas bien, que no puedes prescindir de alguien sin no es a costa de grandes dosis de dolor. Si hace algún tiempo no era así y llega un momento en que te das cuenta de que tu situación ha cambiado, lo que está claro es que, en algún momento del proceso, hemos traspasado la barrera. ¿Cuál es esa barrera? ¿Qué la marca? ¿Es siempre la misma?


Es curioso que en ocasiones nos sentimos más cómodos con las personas que no nos atraen, porque no nos impresionan y nos permiten ser uno mismo, al no pretender demostrarles nada. Así, con gran frecuencia, somos más encantadores, más simpáticos y naturales con estas personas. Luego nos preguntamos ¿Por qué siempre me gusta quien no me hace caso y le gusto al quien no me gusta? Porque aquella persona que nos atrae nos impresiona, y cuántas, cuántas veces perdemos la oportunidad de acercarnos y conocer a alguien que nos llama la atención y con quien podemos llevarnos muy bien, o incluso tener una bonita historia. Simplemente nos hemos privado de conocer a alguien porque nos parece atractivo y le creemos inalcanzable. El resultado final es que demasidas veces nos acercamos a quienes nos resultan indiferentes y nos alejamos de quienes nos llaman la atención. Cuántas vidas serían diferentes.


Las personas somos muy complejas, y las relaciones entre las personas, más aún.

martes, 12 de febrero de 2008

Sólo eres estudiante si ejerces


Desde hace algún tiempo no hago honor al título de mi blog. Y efectivamente, en mi blog se refleja mi realidad: no estoy ejerciendo de estudiante. Tuve un profesor de Matemáticas que decía que eso que se rellenaba en los formularios de "profesión: estudiante" era lo más relativo que había en el mundo. Que había muchos que se colocaban la camiseta que ponía ESTUDIANTE y eso ya valía para todo y para todos, que había que demostrarlo en el día a día.
Jamás me ocurrió tal apatía, el estudio siempre fue mi máxima prioridad. Pero hete tú aquí que han tenido que venir: "toc toc, ¿se puede? No, perdona, bonita, ¿qúe te has creído? Aquí tú, como toda hija de vecina, eres débil y vas a flaquear. Te vas a enterar de lo que es bueno". Y así estoy. Quiero que pasen los días y llegue el 18 de febrero, tener el examen de Internacional Privado, cagarla en el examen, lamentarme un poco por disimular, ir a clase 2 dias e irme a casa. Y digo cagarla en Internacional Privado porque mi actuación en Métodos de Decisión, el examen que tengo mañana, no va a llegar ni a tal nivel, el de cagada. La cagas cuando te equivocas, cuando metes la pata. Yo lo que meteré será mi nombre en el recuadro destinado a ello, curso, grupo y DNI, y contemplaré la calidad del papel en el que han imprimido el examen, para a continuación mirar al techo, a mis compañeros, dejar pasar un tiempo semiprudencial y levantarme a entregarlo. Y he tenido 10 días, 10, para preparármela. Tendré la excusa del Erasmus, de la desconcentración, de haber salido cual loca itinerante por volver a la noche española... pero sabré que no es así Que la realidad es que no he centrado la vista en los folios porque lo que yo creía prioridad no es tal, y que el mundo de los sentimientos me puede dominar cuando estoy triste de verdad. Desconcentrada, apática, asquerosa. Vaya desastre, Vic, vaya desastre. ¿A qué viene esto?
* Los apuntes de la foto no son míos

lunes, 11 de febrero de 2008

Lo que merezco


Hoy mi intención no es la de escribir una entrada larga, ni la de contar algo curioso, ni transmitir una reflexión. Sólo necesito escribir de forma tranquila, dejando que las manos pasen por el teclado simplemente escribiendo las palabras que me llegan a la mente en ese preciso momento. Incluso no voy a repasar las erratas, ya lo haré cuando acabe de escribir, que será cuando se sequen las ideas, o cuando ya no me apetezca continuar. Hoy es sólo para mí, como empecé el blog, como continué durante un tiempo. Sólo para mí.


Sólo para mí... olvidé el significado de esa palabra, de esa expresión. Hubo un tiempo en que hacía cursos de meditación y fue la primera vez que alguien me explicaba el significado de la palabra "karma". Cuando lo supe, yo pensaba "eso es justo lo que me pasa a mí... claro...". Sentía que no me había portado bien y que lo que me estaba ocurriendo era porque me lo merecía. Pero yo ya creo que he pagado bastante... creo que ya estoy purificada de sobras. Sin embargo, con frecuencia lo que nos ocurre es que nos pasan cosas, o recibimos aquello que creemos que merecemos. Uno adopta un papel en la vida en el que incoscientemente va desarrollando tipos de relaciones en las que se entra en una dinámica parecida, con aquella actitud con la que te sientes identificado. Por eso se oyen muchas expresiones con frecuencia del tipo "siempre me ocurre lo mismo", "siempre caigo en el mismo error", o "¿porqué siempre encuentro al mismo tipo de persona?". Sin pretenderlo, nos acercamos a aquellas personas más propensas a darnos la relación que buscamos, nos sentimos cómodas con aquellos que nos permiten representar nuestro papel.


Hay quienes tienen muy baja autoestima, muy poca valoración de uno mismo, y con frecuencia encontramos a mujeres maravillosas junto a un hombre que les grita y les menosprecia, pero ellas no son capaces de levantar cabeza porque creen que se lo merecen, que no merecen más, que en el fondo está justificado su comportamiento... o si no lo está, que al menos ellas no pueden aspirar a estar con nadie mejor. Aceptan esa situación y no son capaces de decir "No, tú no me puedes tratar así porque una relación no es esto. Porque somos dos iguales y nos debemos respeto, y tú no eres nadie más que yo para hundir mi personalidad ni para imponerte sobre mi". Pero en el fondo saben que eso no debe ser así.


Yo no sé cómo ando de autoestima, no sé que creo que merezco ni qué papel busco inconscientemente. Lo que sé es que tengo una angustia que me atenaza, que no me permite estar tranquila... me resulta difícil ser contundente con aquello que no me gusta a pesar de que por todo lo vivido, a estas alturas quizá no sepa lo que quiero, pero sí lo que NO quiero. Sin embargo me cuesta mantener una actitud firme, impedir que ocurra eso, transmitir aquello por lo que no paso, y a pesar de decirlo, que me siga sucendiendo. No sé cómo evitar eso, no sé cómo imponerme. Una vez más, pierdo, una vez más me tengo que lamentar y recordar momentos con melancolía, con tristeza, con resignación. Otra vez que las lágrimas me inunden, que la desesperación se apodere de mí.
Voy a ser firme, voy a respetarme. Por una vez soy yo, por una vez he de mantener mi postura, que creo justa, comprensible, lógica. Ya sé lo que no quiero, aquello que no consiento, y sé que lo merezco.
PD: ¿Por qué soy tan débil... por qué necesito esa llamada de teléfono, ese abrazo, esa mirada, esa frase...? ¿Por qué no me puedo centrar en mí? Desesperación, déjame un tiempo, abandóname... Tristeza, suéltame de este abrazo en el que me estás ahogando...

jueves, 7 de febrero de 2008